Entremos y adoremos de rodillas al Señor, creador nuestro, porque él es nuestro Dios.
Oremos:
Quiso revelarme a su Hijo para que yo lo anunciara entre los paganos
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas
Hermanos: Han oído hablar de mi conducta anterior en el judaísmo: cómo perseguía encarnizadamente a la Iglesia de Dios tratando de destruirla, y me distinguía en el judaísmo entre los de mi pueblo y de mi edad, porque los superaba en el celo por las tradiciones de mis antepasados.
Sal 138, 1-3.13-14ab.14c-15
Condúceme, Señor, por tu camino.
Señor, tú me examinas y me conoces, sabes cuando me siento o me levanto, desde lejos comprendes mis pensamientos. Tú adviertes si camino o si descanso, todas mis sendas te son conocidas.
Tú formaste mis entrañas, me tejiste en el vientre de mi madre. Te doy gracias porque eres sublime, tus obras son prodigiosas.
Tú conoces lo profundo de mi ser, nada mío te era desconocido cuando yo me iba formando en lo oculto y era tejido en las profundidades de la tierra.
Aleluya, aleluya.
Marta lo recibió en su casa.
María escogió la mejor parte
† Lectura del santo Evangelio según san Lucas
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo entró Jesús en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa. Esta tenía una hermana llamada María, que, sentada a los pies de Jesús, escuchaba su palabra. Marta, entre tanto, se afanaba en los quehaceres de la casa; así que, acercándose a Jesús, le dijo:
Señor Dios nuestro, tú que nos has dado este pan y este vino para reparar nuestras fuerzas, conviértelos para nosotros en sacramento de vida eterna.
Cristo, huésped y peregrino en medio de nosotros
En verdad es justo darte gracias, Señor, Padre santo, Dios de la alianza y de la paz. Porque tú llamaste a Abrahán y le mandaste salir de su tierra, para constituirlo padre de todas las naciones. Tú suscitaste a Moisés para librar a tu pueblo y guiarlo a la tierra de promisión.
Demos gracias al Señor por su misericordia, por las maravillas que hace por su pueblo; porque da de beber al sediento y da de comer al hambriento.Antífona de Entrada
Oración Colecta
Señor, que tu amor incansable cuide y proteja siempre a estos hijos tuyos, que han puesto en tu gracia toda su esperanza.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.Primera Lectura
1, 13-24
Pero cuando Dios, que me eligió desde el seno de mi madre y por su gracia me llamó, se dignó revelarme a su Hijo para que yo lo anunciara a los paganos, inmediatamente, sin solicitar ningún consejo humano y sin ir a Jerusalén para ver a los apóstoles anteriores a mí, me trasladé a Arabia, y después regresé a Damasco.
Al cabo de tres años, fui a Jerusalén para conocer a Pedro, y estuve con él quince días. No vi a ningún otro apóstol, excepto a Santiago, el pariente del Señor. Dios es testigo de que no miento en lo que les escribo.
Después fui a las regiones de Siria y Cilicia. Por entonces las iglesias cristianas de Judea no me conocían personalmente; sólo habían oído decir: "el que nos perseguía, ahora predica la fe que en otro tiempo quería destruir".
Y glorificaban a Dios por mi causa.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.Salmo Responsorial
Condúceme, Señor, por tu camino.
Condúceme, Señor, por tu camino.
Condúceme, Señor, por tu camino.Aclamación antes del Evangelio
Dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica, dice el Señor.
Aleluya.Evangelio
10, 38-42
"Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola con todo el quehacer? Dile que me ayude".
Pero el Señor le respondió:
"Marta, Marta: muchas cosas te preocupan y te inquietan, siendo así que una sola es necesaria. María ha escogido la mejor parte, y nadie se la quitará".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.Oración sobre las Ofrendas
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.Prefacio
Tú, en la etapa final de la historia, has enviado a tu Hijo, como huésped y peregrino en medio de nosotros, para redimirnos del pecado y de la muerte; y has derramado el Espíritu, para hacer de todas las naciones un solo pueblo nuevo, que tiene como meta tu reino; como estado, la libertad de tus hijos; y como ley, el precepto del amor.
Por estos dones de tu benevolencia, unidos a los ángeles y a los santos, cantamos con gozo el himno de tu gloria:
[Misa]Antífona de la Comunión